sábado, 26 de octubre de 2013

PARQUE LEZAMA A LA DERIVA

Las fotos que les envío están sacadas hoy, lunes 14, en el Parque Lezama.
Me inspiraron la triste reflexión de que los grupos que dicen defenderlo de una presunta privatización, entendiendo por tal la pretensión de enrejarlo y ponerle horarios, no caen en la cuenta de que YA ESTÁ PRIVATIZADO.
Lo han privatizado una feria de barato que lo degradó hasta límites inconcebibles; cartoneros e indigentes que lo han tomado como vivienda y centro de acopio; la increíble idea de que un espacio verde puede ser usado de campo de deportes, feria trashumante, venta al paso, hogar de gatos abandonados , donde es imposible hacer respetar regla de ninguna naturaleza porque ni siquiera se ve quien reconvenga al que rompe y depreda.
Hace días les mandé la noticia de que se hizo pública la licitación para su puesta en valor. Es de desear que no tarde, porque el Lezama  está a las boqueadas. Y que quien deba decidir sobre el tema REJAS, que al parecer no están contempladas en la licitación, sepa que sin ellas van a tirar agua al mar.
Estas fotos son, apenas, un pálido reflejo de lo que puede verse en lo que fue el jardín de don Gregorio Lezama. Exijamos que salven lo que resta de él con la puesta en valor programada y la reja que el GCBA ha prometido mil veces instalar, único medio de proteger lo que hagan.
Saludos cordiales,
Graciela M. Fernández


FICUS BENGALENSIS, muerto. Basta ver los troncos pelados, sin una hoja nueva. No es un pino ni un sauce, que se repondrían fácilmente. Es un árbol notable de la ciudad al que han dejado morir a sabiendas de su estado de agonía.


 Tierra pelada  dura como cemento. En medio de los manchones de césped redes de tenis, de vóley, decenas de partidos de fútbol... ¿qué verde podría sobrevivir con centenares de personas usándolo de cancha?


Templete de las estatuas, con el techo a punto de derrumbarse, las estatuas mutiladas, sucias, lleno de restos de comida de los gatos que alojan….


Feria de barato, quinientos puestos ubicándose donde les da la gana, vendiendo absolutamente cualquier cosa, dejando al parque en estado de desastre cuando la levantan. Extraordinario negocio particular a costa de destruir un espacio histórico.


Uno de los miradores que balconean sobre Paseo Colón convertido en sede de acopio y cartoneo. Cumplió el añito ya….