miércoles, 1 de agosto de 2012

Carta diario LA NACION


ABANDONO DEL PARQUE LEZAMA, MONUMENTO HISTÓRICO NACIONAL



Los abajo firmantes, vecinos todos que residimos en las inmediaciones del Parque Lezama, diseñado por Carlos Thays, hemos tenido en los últimos años múltiples reuniones con diferentes autoridades del GCBA en relación al tremendo deterioro del mismo. Estas reuniones han caído, todas ellas, en saco roto.

Con la esperanza de que alguien con autoridad y decisión suficiente dentro del GCBA, que entienda la enorme importancia de preservar nuestros espacios verdes y éste en particular, que reviste carácter de Monumento Histórico nacional tome cartas en el asunto, enumeramos puntos a ser tenidos en cuenta con absoluta urgencia:

-          Enrejado del parque, único medio de controlar un predio de ocho hectáreas de extensión para que vuelva a su uso original, recreación y descanso de quienes lo visitan (recordar que cuando era el maravilloso lugar que las crónicas registran estaba enrejado).Es de destacar que todos los grandes parques puestos en valor en los últimos años han sido enrejados y  mejorado sensiblemente su estado y conservación.

-          Puesta en valor de los monumentos, varios destrozados y con faltante de piezas que, por peligro de desastre, fueron retiradas y nunca repuestas.

-          Desinfección y cura de especies arbóreas únicas y colocación de césped, amen de mantenimiento permanente.

-          Dejar de utilizar las obsoletas máquinas barredoras que solo logran levantar tierra y materia fecal canina, transmitir pestes y molestar con su ruido.

-          Controlar el vandalismo acústico, ya que cantidad de grupos “auto convocados” ensayan días y noches en la semana y tocan sábados y domingos sin pausa; bandas de distinto cuño se superponen haciendo imposible un fin de semana en descanso en nuestros hogares ni en el parque mismo. Sabido es que hay una gran confusión sobre el uso adecuado de los espacios públicos, confusión nunca aclarada por quienes detentan autoridad en el GCBA.

-          Seguridad, ya que el Lezama es tierra de nadie, carece de vigilancia por parte de la Policía Metropolitana y tampoco hay cuidadores.

-          Podríamos seguir enumerando las calamidades que lo han literalmente postrado: una feria “saladita” que jamás debió instalarse en él, ocupas, grafitis, etc.

Solicitamos que se contemple y lleve a cabo la anunciada puesta en valor de nuestro parque, por la que en su momento se aseguró había otorgado un préstamo del BID del que desconocemos si se efectivizó.  Recordamos al señor Jefe de Gobierno y a su ministro de Espacios Públicos Diego Santilli el compromiso tomado en noviembre 2009, en ocasión de la muestra homenaje a Carlos Thays en el Centro Recoleta, de dicha puesta en valor, frente a representantes de la embajada de Francia e invitados, promesa que no se ha visto en absoluto plasmada en hechos concretos.

El Lezama agoniza. Quienes lo amamos exigimos al GCBA lo rescate como espacio verde y como patrimonio histórico.