lunes, 12 de abril de 2010

POR QUÉ SE CONSTITUYÓ MIRADOR LEZAMA

EL PARQUE LEZAMA VA CAMINO DE SER UN TERRENO BALDIO

La situación en la que se encuentra el Parque Lezama es la viva demostración de cómo una serie de administraciones de distinto signo se han puesto de acuerdo, sin aparente coordinación, para transformar este jardín de la ciudad en un terreno baldío. La técnica parece ser la misma que se utilizó con las empresas públicas que luego se privatizaron: dejarlas morir para luego argumentar que ya no hay solución.

En el mes de mayo del año 2005, un grupo de doce vecinos presentó un recurso de amparo con la peregrina idea de obligar al gobierno de la ciudad a reconstituir el parque, sacarlo del estado de abandono que ostentaba y procurar una necesaria puesta en valor. El 12 de diciembre de 2005 el juez Hugo Ricardo Zuleta, a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario nº 10 falló a favor de los amparistas en la causa que lleva el número 16839/0 caratulada “ Fernández Graciela c/Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires/amparo" (Secretaría 19). Y el 12 de junio del año 2006 una sentencia de cámara ratificó el fallo de primera instancia.

La sentencia judicial no pedía cosas extraordinarias. Les recordaba a las autoridades los artículos 26, 27 y 104 de la Constitución de la Ciudad, por las que están obligados a velar por el buen estado y mejor uso de los espacios públicos y verdes. Les recordaba, además, que el Parque Lezama es Monumento Histórico Nacional, que está dentro del Área de Protección Histórica Nº 1 y que está comprendido dentro de los postulados que esgrime la Ley de Patrimonio de la ciudad.

A tal efecto dice el fallo: “En relación con las condiciones en las que se encuentra el Parque Lezama, encuentro oportuno remitirme -en honor a la brevedad- al escenario detallado en el acta que luce a fs.255/261, en la que este Tribunal ha dejado constancia del aspecto del predio y sus alrededores. Conforme lo allí expuesto, es claro el estado de abandono del predio.”

El amparo tiene en la actualidad más de 2.000 fojas. No porque fuera necesario presentar demasiadas pruebas sobre el estado de deterioro y abandono en que se encontraba y encuentra, sino por la cantidad de recursos que presentaron las administraciones de Ibarra, Telerman y Macri para impedir el cumplimiento de la sentencia.

En vista de los hechos y ante la falta total de interés por cumplir el fallo, el 28 de octubre de 2008 el juez resolvió enviar una orden de embargo al Director de Recursos Humanos del Gobierno de la Ciudad que dice: “Tengo el agrado de dirigirme a usted en los autos caratulados 16839/0 “ Fernández Graciela c/Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires/amparo (Art. 14 CCABA) en trámite por ante el Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario número 10, a mi cargo Secretaría 19, (…) a efectos de informarle que se ordenó trabar embargo sobre los salarios que mensualmente percibe el Sr. Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, ( …) que se fija provisionalmente para responder a intereses y costas, correspondientes a la aplicación de la multa diaria impuesta (…)”.

La cifra en cuestión hoy asciende a poco más de 80.000 pesos y representa apenas una parte de dicha sanción, en tanto que el gobierno sigue haciendo oídos sordos al cumplimiento del fallo.

Es verdad que la actual administración, a través de la Dirección General de Política y Desarrollo del Espacio Público, dependiente del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, ha elaborado un acabado plan de recuperación y puesta en valor del parque que – más allá de disquisiciones técnicas – no se trata de una improvisación. Pero también es verdad que dicho plan duerme “el sueño de los justos”. A tenor de los hechos, parece claro que la decisión del gobierno es: “mejor pagar la multa antes que hacer las obras”.

En el mes de enero de 2009, un año después de haber hecho un nuevo reclamo sobre el estado del parque con la presentación de más de 2.000 firmas de vecinos, la Dirección General de Espacios Verdes contestó que el parque se encontraba en perfecto estado de mantenimiento. Y ante el mismo requerimiento, un año y medio después la Vicejefatura de Gobierno – a cargo de Gabriela Michetti en ese momento – contestó con igual respuesta que la anterior. Por lo que se ve, hay una diferencia de apreciación entre lo que observa el gobierno y lo que ven los vecinos y el juzgado.

Al día de hoy y en una breve síntesis, se pueden destacar los siguientes hechos sobre el estado del parque:

1. Absoluta falta de atención para la arboleda, llena de plagas de distinto nombre. Los expertos explican cual es la peste en cuestión y eso simplemente queda plasmado en un informe.

2. Los árboles y arbustos en barranca se están descalzando, las raíces están cada vez más a flor de tierra. Los dos olmos de más de cien años que se vinieron abajo en el paseo del mismo nombre, simplemente se descalzaron. Las lluvias deslizan la tierra, lavan el suelo y las raíces quedan al descubierto.

3. Estado de desastre del monumento a la Cordialidad Internacional , siendo que los entes que debieran haber intervenido de inmediato brillan por su ausencia. No se ha dejado siquiera una valla que pueda prevenir que la gente se acerque y que los chicos y adolescentes se trepen al monumento. La intervención de la Guardia de Auxilio fue el 1 de abril. De ahí en más, ninguna intervención.

4. Espantoso estado de las esculturas. Las que quedan. Los copones del paseo central tienen averías de toda índole, algunos quebrados, otros pintados, varios robados. Las esculturas que están en el templete sobreviven gracias a que está cerrada la reja con cadena y candado. Igual han sido escritas, pintadas y mutiladas.

5. Una buena parte de la superficie del parque es un potrero polvoriento. Se juega a la pelota cualquier día y a cualquier hora, ante la vista y absoluto desinterés de quienes deben vigilar el parque. Ignoramos si esto sucede porque no pueden impedirlo, no quieren o corren algún riesgo. Los lugares donde queda césped son los preferidos para los partidos nocturnos.

6. Hace alrededor de seis meses los únicos dos baños del parque fueron clausurados, al parecer en forma definitiva porque los caños han colapsado. Es incomprensible que se sigan firmando permisos provisorios para que funcione una feria de barato que mueve todos los fines de semana más de 1.000 personas además de los paseantes habituales SIN UN SOLO BAÑO DONDE SATISFACER NECESIDADES ELEMENTALES. Los árboles y arbustos dan fe de donde se satisfacen.

7. El parque es usado a destajo para espectáculos de toda índole, donde a menudo se superponen dos, tres y más conjuntos musicales, con un nivel de decibeles delirante. Todos tienen permiso. ¿Quién se los da? Las autoridades no tienen en cuenta que frente al parque vive mucha gente que tiene la peregrina intención de dormir, estudiar o simplemente descansar en su casa.

La Asociación Civil MIRADOR DEL LEZAMA, entre cuyos miembros figuran algunos de los firmantes del Recurso de Amparo, hace suya la tarea de bregar por la recuperación de este Monumento Histórico Nacional, que supo ser un ejemplo del coleccionismo botánico, que fue el segundo parque público de la ciudad y que fue vendido al municipio a un precio testimonial con la única condición de que mantuviera sus características.

No queremos que el Parque Lezama corra la misma suerte que la plaza Salvador María del Carril. Primero fue ocupada, luego desmantelada, luego declarada terreno baldío y luego vendida a “precio vil” para construir lo que hoy conocemos como “Nuevo Mercado Retiro”. Por esta operación están procesados algunos ex funcionarios.
No importa cual será el resultado del juicio. La plaza dejó de existir.
Los que amamos el espacio único del Lezama empeñaremos todos nuestros esfuerzos en pos de que esta historia no se repita en él.


BASES Y OBJETIVOS DE LA ASOCIACIÓN

MIRADOR DEL LEZAMA

Un grupo de vecino del barrio de San Telmo de la ciudad de Buenos Aires – en su totalidad residentes cercanos al parque Lezama – han decidido constituir una asociación civil, cuyo nombre es MIRADOR DEL LEZAMA y entre sus objetivos centrales se encuentran los siguientes temas:

  1. Promover la preservación y el fomento del patrimonio histórico, artístico, social, cultural y arquitectónico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

  1. Procurar la conservación del Parque Lezama de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en su conjunto, como así también la preservación y desarrollo de su acerbo botánico, escultórico, artístico y paisajístico.

  1.  Promover emprendimientos educativos y de divulgación en relación al patrimonio histórico, artístico, social, cultural y arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires.

  1. Desarrollar tareas que favorezcan el afianzamiento del concepto social, cultural y público de las Áreas de Protección Histórica - y en particular del Casco Histórico - de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Algunos de los miembros de esta nueva organización son los vecinos que interpusieron un recurso de amparo, (hace cuatro años y con sentencia favorable de cámara) para exigir al gobierno de la ciudad que asumiera las obligaciones que le competen en el cuidado, restauración, puesta en valor y protección de este espacio público de la ciudad, que es monumento histórico nacional y que, en su momento, se constituyó en el segundo parque público de la ciudad.

El parque Lezama se encuentra en estado deplorable. Se han perdido las dos terceras partes de su acerbo botánico y el que se mantiene está en vías de extinción. Arboles más que centenarios se van cayendo mes a mes o pierden partes sustanciales de su follaje. La mayor parte de sus grupos escultóricos han sido robados, destruidos o están a merced de quien quiera llevárselos o dañarlos definitivamente. Y así con mucha de la obra que realizó Gregorio Lezama y que fue continuada años después por Carlos Thais.

MIRADOR DEL LEZAMA está presidida por Graciela Fernández – vecina destacada en la defensa del patrimonio y el espacio público del Casco Histórico – y está secundada por Ana Charrelli, secretaria general,  el arquitecto Alberto Martínez, tesorero, y – entre otros – por el arquitecto Francisco López Bustos y el fotógrafo Jorge Rama, Mirta Bogado, Juan Carlos Maugeri y César Sarmient , vecinos igualmente destacados en la defensa del patrimonio histórico y cultura de la ciudad de Buenos Aires.